viernes, 27 de febrero de 2015

Comparación Psicoanálisis - Gestalt

EN CUANTO AL MÉTODO
 
El psicoanálisis:
europeo.
intelectual y racional.
conceptual, centrado en la estructura.
censor y normativo: los conceptos y los diagnósticos han sustituído a los pecados y la religión.
Terapia más larga y completa.
Contactos ritualizados (tres sesiones por semana), individual, diván, etc.
Más defensivo, más pasivo, más diagnóstico.
Vivencias más tristes en la terapia.
Centrado en la historia del pasado.
 
En la Gestalt:
Americano.
Pragmático.
Operacional. Centrado en el proceso y el cambio.
Liberalizante: son raros los juicios. Aclara y estimula con las experiencias que se proponen.
Intervención más breve y localizada, según necesidades.
Contactos más informales: terapia individual o de grupo. La frecuencia, a veces, según la conveniencia del cliente.
Más comunicación, más activo, más terapéutico.
Vivencias más dramáticas, más vivas, más enervantes.
Centrado en la actualidad presente.
 
EN CUANTO AL DIAGNÓSTICO
 
En el Psicoanálisis:
Más estático.
Hace frecuentes referencias a una norma, aplicando un criterio, en mayor o menor grado: perverso, histérico, narcisista, sádico, masoquista...
El diagnóstico es un juicio de hecho, muy parecido a un juicio de valor.
La resistencia es mental. A veces es mala y está influenciada por un juicio. "Es tu complejo de Edipo", "Proyectas",...
 
En la Gestalt:
Más dinámica.
Pocas normas o ninguna.
El diagnóstico es más dinámico, movido, propuesto como una sugerencia, suscita la reacción del cliente. Este, después del examen, se considera libre para aceptar o rechazar la hipótesis que se le ofrece, con lo que presenta menos resistencia por su parte.
La resistencia es mental y física (coraza). Se trabaja con lo que se siente en el cuerpo. Se pretende que el cliente se sirva de estos sentimientos para prevenir, evitar y bloquear las emociones. Las resistencias también tienen sus aspectos positivos.
 
EN CUANTO AL PROCESO TERAPÉUTICO
 
En el Psicoanálisis:
Más estático.
Hacer que se tome consciencia: si el paciente se da cuenta de los motivos inconscientes que producen su neurosis o resistencias, es de esperar una mejoría progresiva en su estado.
Muchas veces, se entiende la toma de consciencia como la percepción de una relación entre un hecho importante de la infancia y un síntoma. Por ejemplo: el deseo de ver morir a su padre y la aparición de una parálisis.
 
En la Gestalt:
Más dinámico y práctico.
La toma de conciencia es importante; pero e insiste en lo que le pasa al cliente que toma conciencia y no en su resultado.
Se aplica con más profusión la toma de conciencia, no sólo en casos pasados, sino más aún en episodios inmediatos, en lo que ocurre con los sentimientos actuales y las tensiones que aparecen y desaparecen. Por ejemplo: me doy cuenta de que siento una opresión en el pecho y me encuentro mal cuando pienso en el trabajo y estoy mejor cuando respiro hondo.
 
ACTITUD DEL TERAPEUTA
 
En el Psicoanálisis:
Pantalla blanca, neutral, no existe como persona (relación psicoanalítica). Todo lo que aparece viene del paciente, en principio: transfiere o proyecta.
Proceso intra-personal.
En lo emocional es paciente (paciencia) y pasivo.
Relaciones intelectuales, con interpretaciones que puede considerar el cliente como juicios autoritarios ("Esto es la verdad") y recriminatorios.
Dice sus interpretaciones. Si el paciente se opone a ellas, se resiste, y él insiste, incluso irritándose, es porque su interpretación le ha afectado a algún nivel.
"¿En qué piensas?" (más intelectual).
Ayuda al paciente a tomar consciencia y que piense que seguirá la mejoría.
Analista más autoritario y autocrático, distante. Su pasividad le da poder (la pasividad es una forma de poder: hace que actúen los demás).
Silencioso y pasivo. Como el paciente no hace nada, todo procede de él, es su problema. Si no ocurre nada, el psicoanalista no es responsable y se limita a esperar.
Se analiza, supervisa, interpreta y controla la contratransferencia dentro de lo posible; pero no se le comunica al paciente.
El analista es el experto que sabe. El experto está por encima del paciente.
El máximo de la dependencia: el analista puede prohibir a un paciente que participe en un grupo "para no impedir la transferencia". Hay que preguntar al analista si se puede niciar una terapia por parejas o si se puede cambiar de empleo.
 
 
En la Gestalt:
También hay una pantalla en la que proyecta el cliente. El material psicoterapéutico está formado tanto por la experiencia del psicoterapeuta como por la del cliente (ampliación del campo terapéutico).
Proceso intra-inter/personal.
Reacciones emocionales según el comportamiento del cliente.
Interpreta poco o nada. Propone a veces su interpretación como un consejo personal y pregunta al cliente si la acepta o le evoca algún recuerdo.
El terapeuta se sirve de su campo de consciencia para compartir los rasgos de conducta que puedan observarse.
Es objetivo: tiene más en cuenta lo que el cliente le dice que vive que lo que le dice que piensa.
"Veo que tienes la cara contraída". "¿Qué te pasa en este momento?".
Ayuda y entrena al cliente a tomar consciencia de lo que le pasa, de lo que piensa, siente y vive en su cuerpo.
Terapeuta y cliente investigan. El terapeuta está más en contacto, es más democrático, responsabiliza más.
El terapeuta se considera también responsable del camino que siga el cliente: examina si alguna de sus actitudes pueden bloquear al cliente silencioso. Puede preguntarle.
Intensifica la consciencia de su contratransferencia. El terapeuta es el cliente de más experiencia, el más consciente de su contratransferencia (el primer participante del grupo).
Como terapeuta puedo ser persona, observar lo que pasa, tomar consciencia de lo que siento, expresar algunas reacciones. El terapeuta no es el experto que lo sabe todo.
El Gestaltista aborda el problema, ayuda al cliente a decidir lo que va a hacer (grupo de trabajo por parejas), da un consejo, propone a veces que se espere el tiempo necesario para tomar una decisión.

Ejercicios y técnicas creativas de Gestalterapia
330-331, 333-336

martes, 24 de febrero de 2015

Dependencia

La sociedad crea la dependencia.
Fritz Perls asegura que el niño puede evolucionar y sobreponerse a la frustración o estar mimado. Esta situación pueden producirla los padres, atendiendo todas las peticiones de su retoño, hasta tal punto que se le facilita todo lo que pide, bien sea porque "papá no lo tenía cuando era pequeño" o porque son incapaces de privarlo de nada. Ahora bien, al faltarle las frustraciones, no ha llegado a sentir necesidades ni se ha visto obligado a movilizar sus propios recursos de realización personal. Si está acostumbrado a contar con los demás antes de contar consigo mismo, el niño corre el riesgo de manipular a todos los que le rodean y apoyarse en los demás, en vez de hacerlo en sí mismo. El proceso de maduración consiste en confiar en las facultades intrínsecas. Creo que la sociedad se mueve en sentido inverso.
 
Esta sociedad está haciendo que la gente dependa cada vez más de los dictámenes de la autoridad suprema: el Estado. Este, se muestra siempre paternalista.

Ejercicios y técnicas creativas en Gestalterapia
pp. 87-88

lunes, 23 de febrero de 2015

Punto ciego

Todos vivimos situaciones que podemos llamar de punto ciego, por el parecido que tienen con la zona de la retina de donde sale el nervio óptico, que no tiene células fotosensibles y produce en el campo visual una zona ciega que pasa inadvertida, sin producir siquiera una mancha blanca o negra. Esto se puede comprobar de la forma siguiente; tápate el ojo izquierdo con una mano y traza dos puntos en un papel y colócalo frente a ti. Mira fijamente el punto izquierdo con el ojo derecho y comprobarás que, a una distancia de veinticinco centímetros aproximadamente, dejas de ver el punto derecho. Esto se debe a que ha coincidido con el punto ciego de la retina.
 
Por comparación, llamo así a un fallo en el comportamiento de un individuo: él no se da cuenta, pero los demás sí que lo captan.
 
Un pensamiento de Ronald Laing
 
"Algo que no sé...
Hay algo que no sé y debería saber.
No sé qué es lo que no sé y, en cambio, debería saber,
y noto que parezco estúpido si parece, al mismo tiempo, que ni sé ni tengo lo que sé.
Sin embargo, doy la impresión de saberlo.
Es una prueba para los nervios porque no sé qué es lo que tengo que fingir que sé y, por consiguiente, aparento saberlo todo.
Noto que tú sabes lo que yo debería saber, pero no puedes decirme qué es porque no sabes que yo no sé qué es.
Tú sabes lo que yo no sé, pero no sabes que yo no lo sé y no te lo puedo decir.
Hará falta, pues, que tú me lo digas todo".

Ejercicios y técnicas creativas en Gestalterapia
pp. 82-83

miércoles, 18 de febrero de 2015

Perfeccionismo

El perfeccionismo no logra el objetivo...Con una actitud así el sujeto se siente siempre con un ideal insatisfecho. Eso es una autotortura. Esta conclusión sirve también para los que buscan la perfección en los que los rodean.
El perfeccionismo conduce a un callejón sin salida, enarbolando el estandarte de lo que debe ser, como una verdad fundamental.
El perfeccionista se parapeta tras una máscara para supervisar tanto a los demás como a sí mismo. Se limita a una idea, a la que se apega, en vez de analizarse a sí mismo y sus propias facultades.
En su conversación se repite continamente: "yo debería...Tú deberías...". Se expresa como un padre. como nunca está conforme se deprime y, cuando se da cuenta de las debilidades de los demás se hunde todavía más.

Ejercicios y técnicas creativas en Gestalterapia
75-76

Cfr. Eneatipo 1

sábado, 14 de febrero de 2015

Crítica al Psicoanálisis

Con el paso de los años, observo que cuanto más cómodo me encuentro yo en el grupo y me expreso con más libertad, de una forma muy personal, mayor tendencia tienen los participantes, por su parte, a abrirse con franqueza y espontaneidad.
 
La neutralidad, por muy bien intencionada que sea, no es más que un señuelo, en el doble sentido de la palabra: primero te atrae y luego se convierte en una trampa, una ilusión que te atrapa.
 
Aunque valoraba la neutralidad del psicoanalista...me sentía cada vez más molesto por su rechazo a todo compromiso. Los que yo trataba me parecían incapaces de mantener una relación simplemente humana: se quedaban atascados en su acerbo de ciencia psicológica.
 
Cada vez he tenido más claro lo importante que es, no precisamente introducir una teoría  o una técnica en el funcionamiento del grupo, sino vivir, sinceramente, de acuerdo a ellas, los propios sentimientos de una manera más cómoda.
 
"En el fondo, para ser terapeuta no hace falta mucho: basta con no juzgar a los demás y amar la vida"...Poco a poco volvía a la relación humana que tanto me atraía a raiz de mis experiencias juveniles, y, además, no me veía obligado a a nular mi personalidad (con la gestalt) para ejercer mi profesión. Esta autenticidad es quizá, la causa principal de mi satisfacción en mis actividades.

Ejercicios y técnicas creativas en la Gestalterapia
53,49,57-59

domingo, 8 de febrero de 2015

Recursos artísticos en Gestalt

- Las artes plásticas, los recursos teatrales y los expresivos están íntimamente ligados y abren, tanto en el momento creativo como en el momento comunicativo, una sorprendente ventana al darse cuenta.
- La utilización de recursos artísticos -como vías alternativas a la palabra- es para facilitar el autoconocimiento y el contacto con aspectos de su “sí mismo”, que muchas veces ignora.
- El proceso creativo que implica cualquier producción artística provoca un estado de ampliación de la conciencia al convocar el pensamiento intuitivo y la sensibilidad perceptiva. De aquí su gran poder transformador y terapéutico, pues propone diferentes miradas y nuevas posibilidades de vincularse con la propia experiencia.
- Los pacientes conectan más con su hemisferio cerebral derecho.
- Se despiertan otros “lenguajes”, que convocan otros aspectos de la experiencia, movilizando la misma historia-reacción y recursos, pero desde diferente ángulo. No es lo mismo relatar la imagen que tengo de mí que construirla en arcilla.
- Al provocar una relajación de la razón se abre el acceso al terreno del sentimiento y de los recursos internos.
- La labor del terapeuta es acompañar a la persona en su proceso de contactar con su interior y aceptarse tal cual es. Por eso, decimos que “el saber no está en nosotros”, terapeutas, sino en el propio paciente. Podríamos decir que él sabe, pero no sabe que sabe y los recursos artísticos colaboran para poner en la luz aspectos de la experiencia, aún oscuros y que no salen a la luz en el diálogo.
- El acompañamiento es 
a) tanto en el proceso de creación:
           + Cómo es vivienciado el proceso y lo que se hace presente: sensaciones, emociones, recuerdos, pensamientos, etc.
          + Qué sucede al contacto con los materiales.
          + La expresión o la dificultad para hacerlo, 
          + La simbolización.
          + El personaje encarnado o cualquier emoción que aparezca. 
b) como en la obra producida -significados y contenidos-.
- No hay recetas predeterminadas en cuanto al cómo y cuándo. Lo importante será que el terapeuta los haya experimentado lo suficiente y también lo será su actitud presente y abierta, evitando juicios preconcebidos.
- Una buena forma de recuperar proyecciones y facilitar al paciente el hacerse responsable de su experiencia es, frente a sus respuestas u observaciones, preguntarle: ¿Cómo se relaciona esto con tu experiencia? ¿De qué te das cuenta?

Los recursos artísticos y expresivos más usados son:
A) La expresión escrita.
Es un recurso útil para concretar y hacer síntesis, para ordenar y expresar con palabras los pensamientos, las emociones y las vivencias. Volver sobre lo escrito nos permite tomar distancia y conciencia.
Los ejercicios de imaginación creativa permiten convocar al pensamiento intuitivo y luego recuperar las proyecciones y simbolizaciones. Son recursos que ayudan a relajar la razón.
Cada párrafo es una creación que expresa al autor sus registros emocionales y la lectura que hace de ellos.
Algnos ejemplos de ejercicios son: hacer una lista simple de los problemas, describir por escrito la producción gráfica, relatar la experiencia realizada, un diario íntimo, describir una escultura de arcilla, narrar la historia de vida, escribir una autobiografía donde el narrador sea un objeto, una máscara, un elemento de un sueño; hacer un listado de mandatos, elaborar una carta de despedida, etc.
B) La plástica.
Es el lenguaje del color, la forma, la dimensión, la imagen. Convoca aspectos de nuestra experiencia que muchas veces desconocemos, porque no son alcanzados por el pensamiento lógico y racional.
Los terapeutas gestálticos no interpretamos la obra del paciente, sino que lo acompañamos en su darse cuenta a través de preguntas en relación con lo que siente, en el proceso de creación y con lo que ve y siente sobre la obra producida. La percepción global de la obra despierta el darse cuenta desde un nuevo enfoque.
Muchas veces, a partir de las propuestas, surgen características de algún aspecto en sombra. Al hacer contacto con ello se relaciona con la existencia y recupera sus proyecciones y simbolizaciones.
Si hacemos una lectura interpretativa de las motivaciones inconscientes del artista -paciente-, la debemos guardar como simplemente una hipótesis para seguir sosteniendo un enfoque fenomenológico, libre de supuestos.
C) La escultura con arcilla o crealina.
El trabajo con este material, proveniente de la tierra, nos permite contactar con experiencias más profundas, fuertes e instintivas. Muchas veces se remontan hasta la infancia porque nos dejaron su marca en algún sentido o porque desde entonces no se volvió a jugar con la tierra. Por eso, este material puede ser muy desestructurante.
Este material permite concretizar, materializar y tridimensionalizar las emociones, sentimientos, y el darse cuenta.
Es maleable y permite hacer y deshacer, darle forma hasta que sin saberlo conscientemente aprese algo que no teníamos pensado. 
Trabajar la identificación con lo creado y la desidentificación, proponiendo un cambio, genera una nueva propuesta, una vez terminado.
Como en el resto de los recursos artísticos importa el proceso de creación como la obra terminada.
D) Los títeres.
Podemos construir un títere a partir de un aspecto rechazado, de una persona con la que queremos trabajar un vínculo, o podemos ofrecer al paciente entre varios títeres para que escojan uno y trabajar a partir de dicha elección. La elección puede ser libre o a partir de cualquier emergente individual o grupal.
Podemos armar diálogos con títeres, entre el títere y el terapeuta, entre el títere y el paciente, entre dos o más títeres en improvisaciones de escenas. Incluso podemos trabajar con un participante que haga de títeres y otro de titiritero.
Se pueden trabajar conflictos intra o interpersonales: reconocer aspectos en sombra, integrar polaridades, problemas en los vínculos, situaciones conflictivas, expresión de sentimientos u emociones ocultas, dificultadas en el contacto, roles, etc.
Los títeres permiten al paciente proyectar aspectos de su personalidad, modos de reaccionar y sentimientos a través de personajes con formas, características y modos de expresión particulares.
Representar, a través de un títere, un personaje que “no soy yo” da la posibilidad de animarse a hacer o decir cosas que, siendo el “habitual”, no los haría o diría. La invitación es a jugar en un “como si..”.
La expresión teatral incluye la posibilidad de la construcción de máscaras que transforman al actor en un personaje. La máscara puede ser desde un simple gesto del rostro, pasando por pinturas faciales, hasta una, construida sobre la cara.
A través de la máscara trabajamos rescatando proyecciones, polaridades, mandatos, identificaciones y desidentificaciones. La máscara permite moverse del rol conocido, del habitual modo de reaccionar. Predispone a la novedad, a soltar el control, a dejar emerger lo desconocido, lleva la atención y permite conectarse con otros aspectos de sí mismo.
Se le propone al paciente construir una máscara de un aspecto en sombra, de un personaje de su sueño y que tenga significancia relevante. También puede representar un aspecto en luz para tomar mayor conciencia de aquellas partes a las que de ha habituado y de las que no puede salir.
Podemos también ofrecer una serie de máscaras ya realizadas, para que los pacientes elijan y exploren. Pueden probárselas, mirarse al espejo y darse cuenta qué sienten. Luego terminar de armar su personaje; darle una expresión corporal y descubrir la voz. A partir de allí, proponemos alguna interacción, para que el paciente experimente cómo es estar en el mundo para ese personaje: diálogos con el terapeuta, encuentros con otros personajes del grupo. También podemos proponer que cada personaje se presente.
Para profundizar la experiencia podemos proponer un diálogo entre la persona y el aspecto o personaje representado.
Los momentos de ponerse y quitarse la máscara son muy importantes, por eso invitamos al paciente a que registre sensaciones y emociones.
Por último, le proponemos al paciente que relate su experiencia, cómo se sintió a cada momento del proceso -construcción o representación-, cómo fue ser ese aspecto. Si tiene que ver con su existencia real. Y si, a partir de esta experiencia, aparece algún darse cuenta.
Es un recurso para utilizar con cautela, ya que para algunos pacientes puede resultar muy desestructurante.
E) Los cuentos
Se pueden utilizar para: iniciar o cerrar procesos; facilitar que el paciente visualice un conflicto, favorecer la identificación del paciente con algún aspecto de su existencia; para darse cuenta de algún aspecto proyectado de su personalidad. Por estos motivos es muy importante la elección del cuento, para que sea adecuado a la situación.
Luego de narrar el cuento, muchas veces el paciente ofrece su reflexión o comparte un darse cuenta. Si no ocurre, podemos acompañar al paciente con algunas preguntas. También podemos pedirle que describa determinado personaje, situación u objeto y, con alguna pregunta, hacer referencia a su existencia.
F) Las visualizaciones
Por medio de la narrativa oral del terapeuta, el paciente se adentra, contacta con el mundo interno y proyecta, en espacios, personajes, y objetos nacidos de la imaginación, aspectos propios que luego podrá recuperar y responsabilizarse con la guía del terapeuta.
Siempre serán más efectivas si previamente se invita a la persona a sentarse cómodamente y cerrar los ojos. Se realiza un centramiento para dirigir la atención a la experiencia interior (tomar conciencia del cuerpo, la respiración, etc.).
También se recomienda narrarlos en primera persona. Esto dará la sensación de que está ocurriendo ahora y ayudará a la persona que escucha a identificarse, a “entrar” en la situación y ser protagonista de ella.
Para completar la experiencia, al terminar la visualización, pedimos que lentamente vuelvan a mover su cuerpo y abran sus ojos. Luego se puede preguntar al paciente sobre la experiencia, sus sentimientos, lo que le parece novedoso, la relación con su vida, de lo que se da cuenta.


Eduardo Carabelli
Entrenamiento en Gestalt

pp. 219-240

miércoles, 4 de febrero de 2015

8 cosas que las parejas felices NO HACEN

Desanimar a su pareja
Dos personas que se quieren y que se preocupan por la otra persona nunca intentarían desilusionar a su pareja o retenerla. Ellos se animan y se apoyan cuando tratan de perseguir sus objetivos y sus sueños.
Si reprimes a tu pareja, harás que la relación se resienta a largo plazo. Paradójicamente, dar mayor libertad a tu pareja a menudo supone un acercamiento por su parte.
Comerse la cabeza
Las preguntas tontas como ¿cuánto tengo que esperar antes de llamar? están de más si tu pareja es una persona madura y comprensiva. Llámala cuando quieras llamarla, escríbele cuando quieras escribirle. Los juegos y la manipulación no existen a la hora de construir una base sólida para una relación.
Dudar de los sentimientos del otro
En una relación feliz, las dos partes saben lo que significan para la otra persona. La comunicación y el cariño son muy importantes para minimizar las inseguridades y las dudas.
Dejar de intentarlo
Sabes que has encontrado a la pareja adecuada cuando no deja de mostrarte lo mucho que significas para él o para ella… aunque llevéis mucho tiempo juntos.
Esconder los problemas bajo la alfombra
No todo en la relación va a ser maravilloso, pero los retos a los que tengáis que enfrentaros juntos os harán más fuertes, como individuos y como pareja. No se puede solucionar ningún problema si no se le hace frente, y las personas que se preocupan por su pareja serán lo suficientemente maduras para tener discusiones de adultos y llegar a una conclusión.
Si se esconden los sentimientos, la otra persona no sabe lo que tiene que hacer o cambiar para que su pareja sea feliz, por lo que las cosas no mejorarán.
Fisgonear
Uno de los ingredientes clave para una relación feliz es la confianza, y la gente que tiene confianza no invade la privacidad de los demás. No debería hacer falta ponerle contraseña al móvil ni borrar el historial de Facebook. Las personas que tienen confianza en su pareja deberían ser un libro abierto para la otra persona, por lo que no habría necesidad de ir escondiéndose.
Desenterrar el pasado
Todos tenemos un pasado que ha hecho de nosotros lo que somos ahora. Algunas experiencias han sido positivas, y otras no tanto. Las parejas maduras y felices lo entienden y no usan los trapos sucios de la otra persona como argumento en sus discusiones, o como excusa para iniciar una disputa.
Dejar que la relación se estanque.
Tanto dentro como fuera del dormitorio, es importante que la pareja no se aburra, y que no sienta que las cosas no avanzan. A menudo, la intimidad en la cama se construye desde fuera, con gestos románticos y muestras de cariño, de modo que uno sepa lo que significa para el otro.
La felicidad en las relaciones se cimenta sobre la comunicación, la confianza, la lealtad y el respeto mutuo. Estas son algunas de las piedras angulares del amor. Si falta una, la otra no puede existir.

James Michael Sama escribe en su blog jamesmsama.wordpress.com