miércoles, 30 de julio de 2014

Autenticidad

Inspirados en los cinco niveles de comunicación a que se refiere John Powell en ¿Por qué temo decirte quién soy?, presentamos un posible progreso en la comunicación para promover la relación auténtica en el ámbito educativo.

5. Conversación tópica.
Representa el más débil y el más bajo. En realidad, no se da verdadera comunicación. Se utilizan frases hechas. Es un nivel superficial. No se comparte nada personal.
4. Hablar de otros.
No hacemos comentarios personales, autorreveladores. Se utilizan expresiones como: “El tuyo ha dicho…”. Nos mantenemos en el nivel de los datos y de las personas del entorno.
3. Mis ideas y opiniones, tus ideas y opiniones.
Comunicamos algo de nosotros mismos; sin embargo, hay una censura en lo que se refiere al mundo de los propios sentimientos. Está presente la persona pero detrás de la máscara, para no comprometer la propia vulnerabilidad.
2. Mis sentimientos, tus sentimientos.
La comunicación de los sentimientos es lo que nos ofrece un conocimiento real de la persona. Para comunicar con autenticidad hay que comunicar con las entrañas, con la frustración, con los miedos, las pasiones.
Algunas consideraciones para la comunicación en este nivel:
     + Creer en la comunicación.
     + Autenticidad y sinceridad. Escasa racionalización.
     + Confianza en el otro.
     + Ausencia de juicio moralizan.
     + Claridad: preguntar donde no se entiende.
     + Liberación de los sentimientos de toda connotación moral.
     + Integración de los sentimientos personales: que no determinen los comportamientos, sino que éstos respondan a los valores.
     + Acogida de los sentimientos del otro.
     + Asertividad empática.
La comunicación hace de la relación interpersonal un verdadero encuentro entre personas. Se convierte en terapia. Permite vivir la autenticidad. Evita invertir energía en huir o en utilizar máscaras. Libera tensiones. Hace estar por encima de los hechos o ser uno mismo, aun en medio de las dificultades. Ayuda a crecer. Permite ser persona. Humaniza.
1. Comunicación cumbre.
Se presenta en la amistad íntima y profunda. No es permanente. La comunicación emocional y personal es total y absoluta; no sólo es la comunicación de sentimientos, sino la donación de toda la persona.

- Implicaciones de la autenticidad en el ámbito educativo:
     + Por vía negativa: Decir al ayudado algo que ni siquiera el ayudante cree, siente o piensa.
     + La autorregulación sólo tiene sentido si se intuye que ello puede servir. Si es sólo el deseo des ahogarse o relativizar la experiencia del ayudado, probablemente eso no ayudará a centrarse bien en la persona y en su modo de enfrentar su situación.
     + La inmediatez. La relación es aquí y ahora, mientras ocurre.
     + El ayudante debe tener un buen conocimiento de sí mismo y una buena conciencia de las propias dinámicas personales (motivaciones y conductas).
     + La persona auténtica tiene el coraje de decir “no puedo” o “no sé”. Se comporta con realismo frente a sus capacidades.
     + La persona auténtica evita las relaciones transferenciales (donde se proyectan sentimientos, expectativas y comportamientos).

Relación de Ayuda en el ámbito educativo
pp. 129-144 

martes, 29 de julio de 2014

Pseudosicología

Ésta es la recomendación del día de hoy.

En la Actualidad leemos, escuchamos, recibimos mensajes de autoayuda.
¿Es real o ficiticia? ¿Realmente ayuda o entorpece?
No duden en leerlo, le van a sacar provecho.

lunes, 28 de julio de 2014

Personalizar, Confrontar y Persuadir

- Para que el proceso de relación de ayuda tenga un final exitoso es imprescindible que el ayudado “toque fondo de su pozo” y se reconozca responsable y colaborador necesario en su problema. Este es el primer paso del proceso del cambio.
- PERSONALIZAR:
     + Consiste en concretar, especificar, evitar las generalizaciones y la racionalización. Quien personaliza se compromete más, se convierte en protagonista. Por ejemplo: ¿Qué significa para ti cuando estás diciendo…?, ¿Cómo estás contribuyendo tú…?, ¿Cómo te sientes al tomar conciencia de que el problema es tuyo?, ¿Qué quieres hacer tú en concreto…?
- CONFRONTAR:
     + Es una llamada a la propia responsabilidad de la persona ayudada. Se busca hacer conscientes aquellos sentimientos y pensamientos que había rehusado antes tomar en consideración. Es una invitación a emprender un examen más profundo de la situación del ayudado, haciéndole notas las discrepancias que existen, por ejemplo, entre su pensamiento y su sentimiento, o entre sus palabras y sus obras.
Algunas consideraciones:
     * La confrontación prematura produce ira y tendencia a defenderse.
     * Considerar lo que provoca en nosotros los sentimientos del ayudado. Si son negativos, la confrontación se puede convertir en un desahogo personal, incurriendo en juicios sobre el otro. Si son positivos, quizá se puedan traducir en una benevolencia poco incisiva, porque nos resulta violento confrontarlo.
     * Es importante saber confrontar, pero igualmente importante es saber qué confrontar. Hay verdades que lo único que hacen es destruir, mejor no decirlas.
     * Considerar que pueden aparecer algunas reacciones negativas para no caer en el juego, por ejemplo: atacar al ayudante, convencer al ayudante, actitud victimista del ayudado, etc.
- Según algunos autores, la confrontación requiere cinco pasos:
     + Escuchar y observar.
     + Identificar las congruencias.
     + Dar feedback.
     + Mostrar empatía y apoyo.
     + Evaluar la confrontación.
- PERSUADIR:
Si queremos que una persona cambie, lo mejor es persuadirla. Si nos ganamos su colaboración y vencemos su natural resistencia a aceptar planteamientos distintos de los suyos, evitaremos cualquier clase de tensión, que es lo que en realidad queremos.
La persuasión requiere alinear los tres elementos de la comunicación: el presentador de la idea, la idea misma y el destinatario.
Considerar que: Todo cambio implica una resistencia.
La mayoría de los ayudantes, en contextos de relación de ayuda, evitan el intento de persuadir a los ayudados y dan mayor importancia a los procesos autónomos e individuales de toma de decisión. Se ha defendido, de todas formas, que el counselling contiene inevitablemente al menos una parte de persuasión, tanto a nivel de relación de ayudado-ayudante como a nivel de formación y profesionalización.
En la relación entre el educador y el educado o familiar, hay situaciones en las que podemos hablar claramente de persuasión.
          

Relación de ayuda en el ámbito académico

pp. 112-128 

lunes, 21 de julio de 2014

La respuesta empática

- La función de la respuesta empática es que el ayudado tenga pruebas a su alcance que le indiquen que el agente que ayuda le ha comprendido realmente.
La respuesta empática permite que, cuando el ayudado escuche la traducción que el ayudante ha hecho de su mensaje, tenga la oportunidad de confirmarla si le parece correcta, de corregirla si no se siente comprendido, o de matizarla si se siente comprendido sólo en parte.
- No sólo hay que aprender a responder a los contenidos y a los sentimientos, sino también tener la destreza de hacer ver el nexo causal que existe entre la situación externa que vive el ayudado y su reacción emocional.
- Diversos autores han clasificado los modos de responder:
     + Respuesta de valoración o juicio moral.
     + Respuesta interpretativa.
     + Respuesta de apoyo-consuelo.
     + Respuesta de investigación.
     + Respuesta de tipo “solución del problema”.
     + Respuesta empática. Es la menos natural y la menos espontánea. A quien no tiene experiencia puede parecerle inútil y perjudicial o inadecuada para continuar el diálogo.
La necesidad de educarse en el arte de usar respuestas empáticas tiene como objetivo aumentar el número de opciones y hacer un prudente y adecuado uso de las demás respuestas.
- La mejor respuesta es la que promueve en el ayudado la exploración del problema y de sus recursos, es decir, la toma de conciencia de las dificultades y de las posibilidades, así como del tipo de compromiso que puede e intenta asumir.
El REFLEJO o REFORMULACIÓN.- Lejos de ser una pura repetición -que resultaría absurda-. consiste en devolver al ayudado, con palabras o con lenguaje no verbal del ayudante, lo que éste ha comprendido de lo que el ayudado está viviendo y comunica o meta-comunica, o incluso de lo que el ayudante intuye que habita en el ayudado y forma parte del problema.
El reflejo puede ser de varias maneras:
     + La reiteración.- Consiste en devolver al ayudado pocas palabras, las claves de cuanto él viene comunicando, de manera que se sienta acompañado, y el ayudante pueda centrarse también en la persona.
     + La dilucidación.- Consiste en poner orden en lo que el ayudado expone y devolvérselo con más claridad, de modo que pueda ser más dueño de la dificultad y así afrontarla con mayor responsabilidad. Comporta un mayor riesgo de directivismo o protagonismo del ayudante, que ha de manejar con prudencia.
     + La devolución del fondo emotivo.- Es útil cuando el ayudado presenta gran cantidad de datos relacionados con su dificultad y la carga emotiva no se ha expresado directamente por él.
     + Otros tipos.- Pueden ser repeticiones, asentimiento con monosílabos, reflejo mediante la mirada y la mímica facial, constatación dubitativa, etc.
- La capacidad de centrar la respuesta garantizará un buen acompañamiento:
     + Responder a los contenidos. Está en estrecha relación con la reiteración de Rogers.
     + Responder a los sentimientos. Está en estrecha relación con el reflejo de los sentimientos de Rogers al hablar de los tipos de reformulación.
     + Responder al sentimiento y al contenido. El ayudante responde uniendo con conexión causal la situación externa -contenidos- y la situación interna -sentimientos-. Esto permite proceder hacia la destreza de responder personalizado.


Relación de Ayuda en el ámbito académico

pp. 60-88  

sábado, 19 de julio de 2014

Moderación

Cuando Buda emprendió su búsqueda espiritual, se dedicó a practicar innumerables austeridades. Un buen día acertaron a pasar dos músicos junto al árbol bajo el que estaba él sentado haciendo meditación. Y uno de ellos le decía al otro: “No tenses demasiado las cuerdas de tu cítara, o se romperán. No las dejes demasiado flojas, o no producirán música. Procura dar con el término medio.”

Aquellas palabras produjeron tal impacto en Buda que revolucionaron toda su manera de ver la espiritualidad. Estaba convencido de que habían sido pronunciadas para él, y desde aquel instante renunció a todos sus rigores y emprendió un camino fácil y liviano: el de la moderación. De hecho, su método de acceder a la iluminación se conoce con el nombre de  “vía media”.

jueves, 17 de julio de 2014

Escucha Activa

- Está comprobado que la escucha tiene un poder curativo.
- El siguiente cuento puede ayudarnos a afinar nuestra capacidad de escucha:

“Un discípulo, antes de ser reconocido como tal por su maestro, fue enviado a la montaña para aprender a escuchar la naturaleza.
Al cabo de un tiempo, volvió para dar cuenta al maestro de lo que había percibido.
- He oído el piar de los pájaros, el aullido del perro, el ruido del relámpago…
- No -le dijo el maestro-, vuelve otra vez a la montaña. Aún no estás preparado.
Por segunda vez dio cuenta al maestro de lo que había percibido.
- He oído el ruido de las hojas al ser mecidas por el viento, el cantar del agua en el río, el lamento de una cría sola en el nido.
- No -le dijo de nuevo el maestro-, aún no. Vuelve de nuevo a la naturaleza y esúchala.
Por fin, un día…
- He oído el bullir de la vida que irradiaba del sol, el quejido de las hojas al ser holladas, el latido de la savia que ascendía por el tallo, el temblor de los pétalos al abrirse acariciados por la luz.
- Ahora sí. Ven, porque has escuchado lo que no se oye”.

- En un primer momento me fijo en los modales, a veces de mala educación, de mi interlocutor: su elevado tono de voz, sus palabras agresivas, etc.; un segundo momento sería cuando presto atención al mensaje de sus palabras; y un tercer momento sería cuando ya soy capaz de captar los sentimientos que hay detrás de sus modales, su tono de voz y sus palabras. Entonces escucho lo que quiere decir y no se oye, y desde dónde lo dice, desde la parte escondida del “iceberg” emotivo: rabias, temores, miedos, ilusiones, frustraciones, complejos, etc.

- La escucha es un fenómeno complejo. Carkhuff distingue tres tipos de escucha:
1. La atención física: postura física del ayudante, sentados formando un ángulo recto para poder mirarse, inclinación hacia adelante, brazos y manos sueltos, contacto visual frecuente. 
El objetivo fundamental es comunicar interés.
2. La observación: capacidad de percibir el comportamiento no verbal, observar la postura del cuerpo, observar la presentación del propio cuerpo y su constitución, observar el cuidado de sí, observar las expresiones del rostro, observar los movimientos del cuerpo y la manera de expresarse. 
El objetivo es captar el grado de energía, algunos sentimientos, la disponibilidad para implicarse en el proceso de relación, percibir algunas incongruencias.
3. La escucha propiamente dicha: captar el mensaje contenido en las palabras y en el paralenguaje, suspender el juicio, hace silencio intrapsíquico, centrarse en el ayudado y en el contenido (quién, qué, por qué, cuándo, dónde, cómo, inferir sentimientos y valores), atención a los temas repetitivos, captar el significado del tono de voz, la velocidad, las inflexiones…
El objetivo es comprender la experiencia personal y única del ayudado, es decir, cómo se percibe a sí mismo; cómo percibe a las personas implicadas; qué significado da a la situación, cómo influye su escala de valores y cómo ha sido construida ésta; en qué medida se defiende o se siente libre; etc.

Cuento: Ivar insatisfecho.
Sobre la importancia de la escucha.
Era una vez un islandés, Ivar, que se había convertido en poeta y cantante famoso en la corte del rey de Noruega, el cual lo estimaba mucho y le rodeaba de atenciones.
El hermano de Ivar, Thorfin, vivía también en la corte del rey, pero estaba descontento y envidiaba los privilegios que le concedían a su hermano, entre otras cosas porque veía que sus dotes no eran debidamente reconocidas.
Un día decidió regresar a Islandia. Antes de partir, Ivar le entregó un mensaje para Audney, una joven muchacha, a la que le pedía que no se casara con nadie, porque en primavera él mismo volvería a Islandia para casarse con ella. Thorfin partió.
Llegado a Islandia, conoció a Audney, trabó con ella una relación amorosa y se casaron.
Al comenzar la primavera, Ivar partió para su tierra natal. Cuando descubrió que su hermano se había casado con Audney, se sintió profundamente herido y amargado y se volvió desconsolado a la corte del rey.
Todos notaron su cambio: Ivar ya no cantaba. Un día le llamó el rey para enterarse de lo que le había sucedido, pero Ivar no se confió. El rey le preguntó:
-Dime, ¿te ha ofendido alguno de la corte?
-No, respondió Ivar.
-¿Crees -prosiguió el rey- que no se dan los honores que te corresponden?
-¡Oh, no! -comentó Ivar.
El rey reflexionó unos instantes y luego añadió:
-¿Quizá hay algo en este reino que desearías tener?
Una vez más, Ivar respondió negativamente.
Por fin el rey, imaginando que se podía tratar de algo más íntimo, murmuró:
-¿Hay por ventura, alguien a quien amas, por ejemplo, una mujer de tu tierra?
Ivar permaneció en silencio, y el rey comprendió que había puesto el dedo en la llaga.
-No te preocupes -lo tranquilizó-, tú sabes que yo soy el rey más poderoso de la región, y nadie tratará de oponerse a un deseo mío. Partirás con la próxima nave que zarpe para Islandia y llevarás una contigo una carta para los padres de esa mujer, a los que pediré que te den por esposa a su hija.
Ivar meneó la cabeza, diciendo:
-Es imposible, señor, porque ya está casada.
Hubo un momento de silencio, y el rey continuó:
-Entonces, Ivar, hay que pensar en alguna otra cosa. La próxima vez que visite las aldeas, las ciudades y los castillos de la región, vendrás conmigo. A lo largo del camino encontrarás a muchas mujeres fascinantes, y tal vez una de ellas satisfará los deseos de tu corazón.
-No, señor mío -respondió Ivar-, porque cada vez que veo a una chica pienso en Audney, y mi tristeza aumenta.
El rey prosiguió:
-Entonces te daré muchas tierras y mucho ganado, dedicarás tus energías a los negocios y el trabajo, y te olvidarás pronto de tu amor.
-No, señor mío -respondió Ivar-, no tengo ningún deseo de trabajar.
-Entonces -propuso el soberano-, te daré una gran cantidad de dinero, de modo que puedas viajar y visitar todo el mundo. Lo que veas y las experiencias que hagas te ayudarán a olvidar a la mujer de Islandia.
Ivar denegó otra vez:
-No tengo ningún deseo de viajar.
El rey se quedó contrariado por no poder hacer nada para eliminar la tristeza de Ivar. Se pasó un buen rato cavilando y, por fin, decidió hacer la última sugerencia:
-Ivar, hay todavía una pequeña cosa que puedo hacer por ti, si te puede servir de ayuda. Por la noche, después de cenar, quiero que te entretengas conmigo para hablarme de tu amor a esa mujer. Tómate el tiempo que quieras, yo estaré escuchándote.
Ivar aceptó la sugerencia.
Todas las noches, después de la cena, comenzaba a contar la historia de su amor y, al mismo tiempo, sentía renacer dentro de sí la alegría y el deseo de cantar. Yo volvió a ser el poeta y el cantante que todos conocían.
Al año siguiente encontró a una joven de Noruega, de la cual se enamoró, se casó con ella y vivieron felices. 

- Constatar cómo en diferentes ocasiones seguimos la misma dinámica del rey: tendencia a investigar, a tranquilizar, a dar soluciones…, y quizá también, a escuchar.


Relación de ayuda en el ámbito educativo
pp. 42-59 

miércoles, 16 de julio de 2014

Empatía

- La actitud empática es la disposición interior…para captar bien lo que la persona en dificultades siente en su mundo interior, y percibir de ese modo las verdaderas necesidades, de tal manera que la relación de ayuda llegue a centrarse en la persona y no sólo en el problema en cuestión. El ayudado intenta ponerse a sí mismo entre paréntesis y adoptar el marco de referencia interior del interlocutor. Muy semejante a lo que sugiere la actitud fenomenológica.
- La actitud empática es un proceso con varias fases:
     + Fase de identificación con la persona y con su situación.
     + Fase de la repercusión.
     + Fase de la incorporación o autoobservación de aspectos comunes.
     + Fase de la separación o distanciamiento.
- La imagen del pozo puede resultar útil para comprender el significado de la actitud empática: la persona necesitada de ayuda está dentro de un pozo con el agua hasta el cuello y sin apoyarse; aunque el pozo tiene una escalera.
1. La primera tentación de los profesionales es de realizar intervenciones paternalistas o autoritarias, que se traducen en “asistencialismo relacional”, o en un lenguaje exhortativo. La tendencia a “echar cuerdas” ha de ser superada. “Echar cuerdas”, en términos relacionases, se traduce en dar soluciones, o bien en desdramatizar la situación consolando, o en expresiones moralizantes, o en regaños. Por ejemplo: “Usted no se preocupe…”, “Lo que tiene que hacer…”, “Hay otros que están peor”, “El tiempo todo lo cura”, “Es mejor que no piense en eso”, “Si usted no hubiera…”.
2. La actitud empática requiere "bajar al pozo del otro”, para comprender su situación. De este modo se le podrá acompañar en el proceso de identificación de recursos. El esfuerzo de identificación en sí mismo produce frutos. Es la fase de la repercusión. 
3. El docente descubre el impacto que tiene en sí mismo el contacto con la vulnerabilidad ajena y lee sus propios sentimientos. Experimenta un encuentro consigo mismo, con su vulnerabilidad, sus heridas, sus límites, su historia, sus miserias, sus pobrezas. Manejar esto sabiamente supone reconocerse “sanador herido”, es decir, ayudante vulnerable. 
4. Para evitar el "burn-out”, el ayudador ha de aprender a restablecer la distancia emotiva, afectiva, es decir, a salir del pozo ajeno para reencontrarse consigo mismo, para no vivir constantemente “fuera de sí”, centrado en el otro. En último término, tendrá que reconocer que el pozo es el problema del otro.
- El profesional ha de saber manejar estas fases de manera sincrónica; es decir, desde el momento que intenta "meterse en el pellejo ajeno”, debe cuidar su propio proceso, ser él mismo, mantener claridad en sus puntos de vista, para oportunas confrontaciones.
- El profesor, con una actitud empática, puede detectar pequeños problemas en clase que son como la punta del iceberg de un problema interior del alumno. Al profesor se le pide saber intervenir de manera especial, sin pretender hacer de psicólogo o pseudo-psicólogo.
- Un cuento puede ayudar a percatarse del significado de la actitud empática y de la necesidad de mantener un buen equilibrio en la implicación emotiva y afectiva del ayudado, de modo especial la necesidad de vivir sanamente la fase de separación.
“En el reino de las mariposas, una vez el rey vio algo que brillaba lejos. Entonces quiso saber de qué se trataba y envió a una mariposa para que investigara.
La mariposa fue, volvió y le dijo al rey: “Es la luz de una vela”.
Al rey no le dejó tranquilo tal respuesta, y envió a otra mariposa que se interesara más de cerca por aquello que brillaba.
La segunda mariposa fue, volvió con las patitas un poco quemadas y le dijo al rey: “Es la llama de una vela”.
El rey no se quedó tranquilo aún y envió a una tercera mariposa, la cual fue, pero no regresó. Sólo se percibió de ella el olor a chamusquina. La mariposa se había acercado demasiado al fuego que se había quemado”.
La empatía ¿se aprende?
Podemos decir que la aptitud empática es innata, la actitud empática se cultiva mediante la voluntad. 
La “agudeza empática” es la sensibilidad del ayudante al flujo de sentimientos y a la captación de significados del ayudado, así com las habilidades para comunicar esta comprensión de manera apropiada e inteligible por el ayudado.
La “agudeza empática” es la suma de la aptitud, más la actitud (trabajo de la voluntad) y del “flash” empático” (destello espontáneo de comprensión dependiente de cada uno).
La dimensión conductual de la empatía (dependiente del adiestramiento) se traduce en las habilidades de la escucha activa y la respuesta empática mediante la reformulación, la interpretación y la personalización.
- La Inteligencia Emocional está ayudando a comprender la importancia de la educación en la empatía y la relación de su ausencia con la delincuencia y con comportamientos antisociales.

Bermejo y Ribot
Relación de ayuda en el ámbito académico

pp. 23-40 

sábado, 12 de julio de 2014

El reloj


Trabajo más que cualquier mortal, pero más fácilmente porque lo hago segundo a segundo.

Tengo que hacer miles de tic-tacs para formar un día, pero dispongo de un segundo para hacer cada uno de ellos. No los quiero hacer todos a la vez.

Nunca me preocupo de  lo que hice ayer, ni de lo que tendré que hacer mañana. Mi ocupación es de hoy, aquí y ahora. Sé que si hago lo de hoy bien, no tendré que molestarme por el pasado ni preocuparme por el futuro.