martes, 10 de enero de 2017

Acto Creativo

Jules-Henri Poincaré, matemático del siglo XIX, proponía un modelo de cuatro etapas básicas del acto creativo que, más o menos, sigue vigente en la actualidad.
La primera etapa es la preparación: sumergirnos en el problema, reuniendo una amplia gama de datos e información. Esta primera etapa conduce a menudo a un frustrante punto muerto: muchas posibilidades, pero ninguna idea esclarecedora.
En la fase siguiente, incubación, la información y las posibilidades hierven a fuego lento en el fondo de la mente. Dejamos que la mente juegue: ensoñaciones, asociaciones libres, multiplicar las soluciones posibles, pescar las ideas a medida que surgen a la superficie.
La iluminación es el momento del "¡Ajá!" en que aparece la idea reveladora. Es un momento apasionante, una culminación.
La fase final es la ejecución: llevar a cabo mediante la acción. Esto requiere una tenacidad empecinada, pese a todas las objeciones, contratiempos, duras pruebas y fracasos, típicos de cualquier innovación.

La Inteligencia Emocional en la Empresa

p. 133 

lunes, 2 de enero de 2017

Actitud ante el pasado

- Debemos adoptar una actitud optimista: tener la convicción de que incluso la muerte y el sufrimiento son potencialmente significativos.
- La Logoterapia se interesa por el sentido, por eso no puede evitar confrontar al paciente con el dolor, la muerte y la culpa, o como yo las llamo, la triada trágica de la existencia humana.
- Estos tres hechos existenciales deberían ser confrontados por el paciente en la psicoterapia actual ya que en el presente el hombre está reprimido en sus aspiraciones espirituales.
- La muerte y el sufrimiento no son inventos de la logoterapia. Pertenecen a la condición humana, son inevitables; cuando se intenta negarlos se añade un sufrimiento.
- La transitoriedad esencial de la existencia humana añade sentido a la vida. Si el hombre fuera mortal, tendría razón en demorarse en todo; no habría necesidad alguna de hacer algo justamente ahora. Sólo con la urgencia y la presión de la transitoriedad de la vida tiene sentido aprovechar el tiempo que pasa.
- La actitud logoterapéutica ante el pasado implica, a la vez, activismo y optimismo:
Activismo
Hace dos mil años, un sabio judío, Hillel, dijo: "Si yo no hago mi trabajo, ¿quién lo hará? Y si no hago mi trabajo ahora, ¿cuándo deberé hacerlo? Pero si lo ahgo para mí solo, ¿qué soy?" Las dos primeras partes de esta frase sugieren que cada hombre es único y que cada vida humana es singualar; por lo mismo nadie puede ser reemplazado y ninguna vida puede repetirse. Esa unicidad de cada ser humano y esa singularidad de su existencia -y la singularidad de cada momento que contiene un sentido específico y particular por realizar- aumentan la responsabilidad del hombre en la que la logoterapia ve la esencia de su existencia. La tercera parte del dicho de Hillel capta el hecho de que la autotrascendencia es el rasgo más importante y elevado de la existencia humana en cuanto la vida del hombre siempre apunta hacia algo que no es él; se orienta siempre hacia un sentido que cumplir (más que actualizarse o desarrollar las propias potencialidades).
- En cuanto al optimismo, quiero recordar las palabras de Lao-tsé: "Acabar una tarea significa haberla hecho eterna". Válido también para nuestras experiencias y para nuestro sufrir valeroso.

- Ser humano implica ser libre y responsable. En el caso de la culpa el hombre es responsable pero no libre de cambiar lo hecho; aunque sí de su actitud correcta ante la culpa; pues con el arrepentimiento puede cambiarse a sí mismo.
La arbitrariedad es libertad sin responsabilidad.
Por medio de la actitud correcta, el sufrimiento inevitable se cambia en un logro heroico y victorioso.

Psicoterapia y Existencialismo

pp. 95-98 

jueves, 29 de diciembre de 2016

Acompañamiento

El proceso de acompañamiento es una parte medular de nuestra existencia.
Durante nuestra vida encontramos una gran variedad de personas con las cuales compartimos tiempos, etapas de nuestro crecimiento e intereses variados. Algunas de esas personas con las que convivimos se convierten en verdaderas fuentes de gratificación, respeto, apoyo y enorme satisfacción.
De las RELACIONES más IMPACTANTES en la vida de nosotros están: la de padres, hermanos, familia extensiva, amistades, vecinos, compañeros de escuela, alumno-maestro, jefe-empleado, de pareja...
Mucho de nuestro éxito y felicidad en las relaciones sociales tiene como medio ideal la capacidad de saber acompañar.
Algunas habilidades que se requieren para saber acompañar:
1.- Saber comunicar
2.- Saber escuchar
3.- Saber cómo y cuándo confrontar
4.- Saber respetar el proceso de vida en que me encuentro y reconocer y respetar el de los demás.
5.- Empatía
6.- Flexibilizar mis intereses

Que una persona se sienta acompañada significa que se sienta comprendida, escuchada, aceptada y respetada por nosotros.
Significa conocer y respetar la visión del mundo que el otro tiene.

Si de verdad queremos acompañar tenemos que conocer lo que es importante para el otro, qué es lo que el otro quiere y entonces procuraremos dárselo, obviamente si eso está a nuestro alcance, o bien ayudaremos en alguna forma a que obtenga lo que él desea.
Por desgracia el panorama general de nuestras relaciones nos muestra condiciones de trato totalmente distintas, donde destaca la intención de imponer a otro nuestras creencias, opiniones o sugerencias.

PERO ANTES DE CONOCER Y ACOMPAÑAR A OTRO INDIVIDUO HAY UN PASO PREVIO INDISPENSABLE: EMPEZAR A ACOMPAÑARSE A SÍ MISMO (reconociendo cuáles son mis puntos débiles, en qué circunstancias funciono mejor, en cuáles no, mis alcances reales, respetar mi cuerpo y mi salud, saber dónde estoy y adónde quiero llegar, etc.).



Aprendiendo a acompañar, pp. 14-17 
También aparece en "Educando con el corazón", p. 31

lunes, 26 de diciembre de 2016

Absurdidad vs. Compromiso

Por su propia naturaleza, ese sentido último excede de la capacidad intelectual humana limitada. En contraste con algunos existencialistas que declaran que el hombre debe resistirse a la absurdidad última del ser humano, yo sostengo que el hombre ha de enfrentarse sólo a su incapacidad de captar el sentido último por motivos intelectuales. Al hombre se le llama únicamente a DECIDIR entre las alternativas de "la última absurdidad o el sentido último" por motivos existenciales, por EL MODO DE EXISTENCIA POR EL QUE SE DECIDE. En el "CÓMO" de la existencia, diría, está la respuesta a la pregunta de su "PORQUÉ".
Por ello, el sentido último no es ya cuestión de conocimiento intelectual, sino de compromiso existencial.

Viktor Frankl
Psicoterapia y Existencialismo

p. 49 

miércoles, 14 de diciembre de 2016

Abriendo puertas sin miedo


En una tierra en guerra había un rey que causaba espanto: A sus prisioneros, no los mataba, los llevaba a una sala donde había un grupo de arqueros de un lado y una puerta inmensa de hierro del otro, sobre la cual se veían grabadas figuras de calaveras cubiertas de sangre.
En esta sala les hacía formar un círculo y les decía:
- Ustedes pueden elegir entre morir a flechazos por mis arqueros o pasar por aquella puerta... detrás de esa puerta YO LOS ESTARÉ ESPERANDO.........
Todos elegían ser muertos por los arqueros.
Al terminar la guerra, un soldado que por mucho tiempo había servido al rey, se dirigió al soberano:
- Señor ¿puedo hacerle una pregunta?
- Dime, soldado
- Señor, ¿qué había detrás de la puerta?
El rey contestó:
- Vé y mira tú mismo.
El soldado abrió temerosamente la puerta, y a medida que lo hacía rayos de sol entraron y la luz invadió el ambiente. Finalmente, sorprendido, descubrió que... la puerta se abría sobre un camino que conducía a la LIBERTAD!!!
El soldado, embelesado, miró a su rey, quien le dijo:
- Yo les daba la oportunidad de hacer una ELECCIÓN, pero por temor preferían morir a arriesgarse a abrir esa puerta!!

¿Cuántas puertas dejamos de abrir por miedo a arriesgar? ¿Cuántas veces perdemos la libertad y morimos por dentro sólo por miedo de abrir la puerta de nuestros sueños?
___
http://sloyu.com/blog/2011/07/miedo-de-realizar-mis-suenos/